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Movámonos!! (Parte II)

Sanidapp

Movámonos!! (Parte II)


Hebreos 6:11-12
“Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”





2. Elías sabía que era necesario arreglar y limpiar el altar de Jehová: Para que el Señor arregle y limpie nuestra vida es necesario creer y tener comunión con Dios “Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.” (Hebreos 4:2-5)... La fe en Dios nos permite descansar y entrar en su reposo porque sabemos que Dios cumplirá su propósito en cada uno de nosotros, pero la incredulidad mata nuestros propósitos sin haberlos emprendido, la incredulidad nos ciega, nos corta las alas y nos mantiene en el conformismo y la pasividad. Así que ¿Cuál es el motivo de nuestra incredulidad?... recordemos que “El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.” (Salmos 147:3) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (Hebreos 11:6) ¿Reanudamos nuestra fe?
3. Elías ofreció sacrificio acepto a Dios: Luego que hemos decidido tener una vida de comunión con Dios, creer y caminar en las promesas de Dios nuestro altar está apto para ofrecer un sacrificio que será de olor grato a Dios, sin embargo, es justo aquí cuando muchos desisten debido a que se levanta la crítica, la murmuración, el desánimo... es aquí cuando muchos se rinden… “Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo, y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.” (Deuteronomio 20:1-4) “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.” (Romanos 12:1-3)... No perdamos el enfoque! Nuestro sacrificio será acepto a Dios! Solo avancemos y “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” (Isaías 41:10)!!

Hay unos que se quedan en la frase usual de “Dios te bendiga” y se ponen a esperar las cosas, pero hay otros que van más allá y se empoderan de los dones y talentos que el Señor los dotó, se apropian de la Palabra de fe que dice la Biblia y la viven, logrando alcanzar todo cuanto añoran, de hecho, nunca se sacian… Siempre quieren más!
¿Cómo está nuestro altar? A cual tipo de persona perteneces? Movámonos!!


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

Movámonos!! (Parte I)

Sanidapp

Movámonos!! (Parte I)


Hebreos 6:11-12
“Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”





Hay unos que se quedan en la frase usual de “Dios te bendiga” y se ponen a esperar las cosas, pero hay otros que van más allá y se empoderan de los dones y talentos que el Señor los dotó, se apropian de la Palabra de fe que dice la Biblia y la viven, logrando alcanzar todo cuanto añoran, de hecho, nunca se sacian… Siempre quieren más!
¿Pero por qué sucede esto? 
Leamos... “Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!” (1 Reyes 18:30-39)
Esto nos lleva a captar 3 ideas principales: 
1. Elías vio el altar de Dios arruinado: Para entender el concepto de altar, la Palabra de Dios nos enseña que es el lugar que se erigía con la finalidad de ofrecer a Dios sacrificio, ya sea por agradecimiento (Génesis 8:20), o porque se deseaba invocar el nombre de Dios (Génesis 12:7-8; Génesis 26:25), o se anhelaba establecer un compromiso con Dios (Josué 8:30-35)... sin embargo, leamos… “Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1 Pedro 2:4-5)... Hoy por hoy, nosotros somos esos altares para Dios para ofrecer ofrecer a Dios clamor, comunión, agradecimiento, obediencia, compromiso, integridad y santidad andando en su presencia… Sacrificios espirituales por medio de Jesucristo! Pero esto lleva a preguntarnos ¿en qué estado se encuentra nuestro altar para Dios? ¿Cómo está nuestra vida de oración?

Continuará...


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte II)

Sanidapp

  ¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte II) 



2 Corintios 4:15-18
“Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”




2. Soltando y perdonando: Para lograr este punto debemos entender que Dios “No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” (Salmos 103:10-12) por ello “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23)... más bien, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9)... En la visión de Dios siempre estará el perdón… Así que si somos de Dios, una de nuestras características debe ser el perdón “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.” (1 Juan 4:20-21)
3. Siendo instrumentos de Dios: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:5-8)...  ¿Por qué o para qué? “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” (Juan 3:16-17)... La humanidad estaba extraviada y Jesús mismo decidió pagar el precio, por ello  “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)... ¿Y esto qué tiene que ver con nosotros? “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hechos 9:15)... “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.” (2 Timoteo 2:21). Dios necesita instrumentos para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó a su luz admirable! ¿No se nos mandó a predicar el evangelio a toda criatura? (Mateo 16:15)... El problema es “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15)

Un mundo en decadencia necesita escuchar el evangelio. No miremos más la humanidad desde nuestro dolor o nuestras heridas… Dejémonos tratar por Dios! Recordemos... “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.” (Mateo 9:37) 



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte I)

Sanidapp

  ¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte I) 



2 Corintios 4:15-18
“Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”




¿Sabes? Es muy posible que tengamos heridas en nuestro corazón por tantas cosas... por ejemplo, depositamos nuestra confianza en alguien y nos decepcionó, una ruptura en relación amorosa, nos traicionaron, nos mintieron o engañaron, nos hicieron una mala pasada, maltrato o abusos tanto verbal, mental como físico… Esto nos ha llevado a vivir con temores y pensamos que todo aquel que se nos acerque vendrá con una mala intención… Al sol de hoy nos hemos acostumbrado a mirar a los demás por la lupa de nuestras heridas! 
¿Sabemos cuántas veces al día Dios es traicionado? ¿Sabemos cuántas veces al día se le miente a Dios? ¿Sabemos cuántas veces al día la humanidad le da la espalda a Dios?... Bien dice la Biblia “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.” (Mateo 15:8)... “Como está escrito:No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Romanos 3:10-12)
La pregunta es… ¿Debería Dios insensibilizar su corazón? En ninguna manera… “Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.” (Salmos 103:14)... más bien “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” (Jeremías 31:3) por ende demanda de nosotros que “... misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.” (Oseas 6:6)... Dios decidió amarnos sin condición ni límites (Juan 3:16-17)
No existe una fórmula para hacernos inmunes para cuando alguien nos hace daño! La verdad de todo es que esto va a pasar y seguirá pasando… La Biblia dice “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.” (Mateo 24:6-9), sin embargo Jesús nos enseña que podemos tener paz en la tormenta... “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33)
No se trata de un sentir o movernos bajo impulsos de cómo nos sintamos en un día… Los sentimientos y las emociones varían pero el amor de Dios es firme, es constante, está siempre enfocado... es una decisión! Se trata de renovar nuestra visión. 
¿Cómo podremos renovar nuestra visión?
1. Dejémonos sanar: Con heridas abiertas es imposible avanzar… callar nuestro dolor no sirve de nada “Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.” (Salmos 32:3) por eso “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16)... Dios nunca hará acepción de personas (Romanos 2:10) “El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.” (Salmos 147:3)

Continuará...



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Cojeando en la puerta de la Iglesia? (Parte II)

Sanidapp

¿Cojeando en la puerta de la Iglesia? (Parte II)


Hechos 3:1-10
'Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.'




2. Se ha vuelto costumbre decirle al hermano “Ora por mí” cuando nosotros no oramos y ni vamos a la Iglesia, y si vamos... no estamos: “Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa.” (Eclesiastés 10:18)... Vamos! Busquemos en oración nosotros al Señor: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” (Jeremías 29:11-13) de modo que “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” (Filipenses 4:6)... Él espera nuestra oración! 
3. Nos la pasamos de evento en evento buscando al “pastor, evangelista, maestro” que nos bendiga aún cuando ya Dios sobre nosotros desató bendición: “!!Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!” (Isaías 31:1)... Debemos entender que “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.” (1 Timoteo 2:5-6), no son los hombres, es Dios! Dios desató una magnífica bendición sobre nosotros “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.” (Efesios 1:3-10)... Así que ¿Preocupaciones? “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” (1 Pedro 5:7) de modo que “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (Filipenses 4:19-20)

¿Cual es el motivo que tenemos para seguir cojeando en la puerta de la Iglesia y no atrevernos a entrar para tomar esa bendición que ya se nos delegó?
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 8:37-39)



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Cojeando en la puerta de la Iglesia? (Parte I)

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¿Cojeando en la puerta de la Iglesia? (Parte I)


Hechos 3:1-10
'Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.'




Muchos de nosotros sabemos que Dios es todopoderoso “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.” (Apocalipsis 1:8), que para Dios no hay imposibles “ He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?” (Jeremías 32:27) y que para nosotros sus milagros aún están vigentes dado que “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35). Además de esto sabemos que el orar, ayunar y meditar en la Palabra de Dios nos nutren y nos marcan pautas de tal manera que fortalecen nuestra vida espiritual! (Lucas 2:36-37; Esdras 8:23) Por consiguiente muchas de estas cosas las aprendemos asistiendo a la iglesia (Hebreos 10:25) debido a que allí oímos Palabra de Dios, por el oír Palabra de Dios adquirimos fe “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” (Romanos 10:17), y esta fe nos ayuda a vivir y afrontar circunstancias que tenemos día a día (Hebreos 11:1; Mateo 17:20; Hebreos 11:6; Efesios 6:16).
Pese a que sabemos todas estas cosas preferimos cojear en la puerta de la iglesia....
¿De que manera?
1. Preferimos entrar a la iglesia en cuerpo pero nuestra mente se encuentra afuera enredada en las preocupaciones: “Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan. Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” (Marcos 4:16-19)... Más bien deberíamos: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” (Marcos 12:30)

Continuará...



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

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