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¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte II)

Sanidapp

  ¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte II) 



2 Corintios 4:15-18
“Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”




2. Soltando y perdonando: Para lograr este punto debemos entender que Dios “No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” (Salmos 103:10-12) por ello “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” (Lamentaciones 3:22-23)... más bien, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9)... En la visión de Dios siempre estará el perdón… Así que si somos de Dios, una de nuestras características debe ser el perdón “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.” (1 Juan 4:20-21)
3. Siendo instrumentos de Dios: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:5-8)...  ¿Por qué o para qué? “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” (Juan 3:16-17)... La humanidad estaba extraviada y Jesús mismo decidió pagar el precio, por ello  “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)... ¿Y esto qué tiene que ver con nosotros? “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel” (Hechos 9:15)... “Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.” (2 Timoteo 2:21). Dios necesita instrumentos para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó a su luz admirable! ¿No se nos mandó a predicar el evangelio a toda criatura? (Mateo 16:15)... El problema es “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: !!Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15)

Un mundo en decadencia necesita escuchar el evangelio. No miremos más la humanidad desde nuestro dolor o nuestras heridas… Dejémonos tratar por Dios! Recordemos... “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.” (Mateo 9:37) 



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte I)

Sanidapp

  ¿Como vemos a los que tenemos alrededor? ¿Con nuestros ojos o con la visión de Dios? (Parte I) 



2 Corintios 4:15-18
“Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”




¿Sabes? Es muy posible que tengamos heridas en nuestro corazón por tantas cosas... por ejemplo, depositamos nuestra confianza en alguien y nos decepcionó, una ruptura en relación amorosa, nos traicionaron, nos mintieron o engañaron, nos hicieron una mala pasada, maltrato o abusos tanto verbal, mental como físico… Esto nos ha llevado a vivir con temores y pensamos que todo aquel que se nos acerque vendrá con una mala intención… Al sol de hoy nos hemos acostumbrado a mirar a los demás por la lupa de nuestras heridas! 
¿Sabemos cuántas veces al día Dios es traicionado? ¿Sabemos cuántas veces al día se le miente a Dios? ¿Sabemos cuántas veces al día la humanidad le da la espalda a Dios?... Bien dice la Biblia “Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.” (Mateo 15:8)... “Como está escrito:No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Romanos 3:10-12)
La pregunta es… ¿Debería Dios insensibilizar su corazón? En ninguna manera… “Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.” (Salmos 103:14)... más bien “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” (Jeremías 31:3) por ende demanda de nosotros que “... misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.” (Oseas 6:6)... Dios decidió amarnos sin condición ni límites (Juan 3:16-17)
No existe una fórmula para hacernos inmunes para cuando alguien nos hace daño! La verdad de todo es que esto va a pasar y seguirá pasando… La Biblia dice “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.” (Mateo 24:6-9), sin embargo Jesús nos enseña que podemos tener paz en la tormenta... “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33)
No se trata de un sentir o movernos bajo impulsos de cómo nos sintamos en un día… Los sentimientos y las emociones varían pero el amor de Dios es firme, es constante, está siempre enfocado... es una decisión! Se trata de renovar nuestra visión. 
¿Cómo podremos renovar nuestra visión?
1. Dejémonos sanar: Con heridas abiertas es imposible avanzar… callar nuestro dolor no sirve de nada “Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.” (Salmos 32:3) por eso “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16)... Dios nunca hará acepción de personas (Romanos 2:10) “El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.” (Salmos 147:3)

Continuará...



Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Estás, tienes un pariente o alguien enfermo?

Sanidapp

¿Estás, tienes un pariente o alguien enfermo?


Lucas 5:12-15
“Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él. Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos. Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.”




Todos hemos pasado por momentos de enfermedad, desde una “simple gripa”, molestar general hasta tipo de enfermedades donde los médicos han dicho: “Debe tomarse estas píldoras por el resto de su vida… sino morirá”. En otras situaciones de enfermedad, muchos hasta nos hemos acostumbrado a estar así y ni que decir lo que nos dicen quienes tenemos a nuestro alrededor (Job 2:9).
Aveces, mostrando una sonrisa de careta queremos ocultar el dolor, la acongoja y el sufrimiento que llevamos muy dentro porque tenemos un pariente enfermo o incluso nosotros mismos.
Si nos encontramos pasando esto, por favor, recordemos que:

1. Jesús sana enfermos endemoniados: “Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.” (Mateo 8:14-17). 

2. Jesús sana enfermedades de inestabilidad emocional: “Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.” (Mateo 4:24)

3. Cuando nos arrepentimos, También sana enfermedades que vienen por pecado: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias” (Salmos 103:2-3) 
“Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.” (Salmos 41:4)

4. Puede usarte para orar por un enfermo para que sea sano: “Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos. Porque Jehová había cerrado completamente toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.” (Génesis 20:17-18)

5. Debemos entender qué Dios quiere para ti y para mí: “He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.” (Jeremías 33:6)

La Palabra de Dios es demasiado clara. Tu que estás enfermo, cree en el Señor y recibe hoy sanidad que “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” (Hebreos 13:8).
Y si tienes alguien enfermo, CREE tu también! Hoy puedes clamar por su sanidad y sé que será sano porque:
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.” (Juan 14:12)
Ahh y otra cosa:
“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” (Marcos 16:17-18)

Ojo! Que la Palabra de Dios es para ponerla por obra “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” (Santiago 4:17)


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

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