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¿Hemos pensado cuantos talentos debíamos?

Sanidapp

¿Hemos pensado cuantos talentos debíamos?


Mateo 18:24-27
“Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.”



Detengamonos un momento de nuestro correr diario y pensemos: Sabemos cuanto el Señor nos ha perdonado? Tenemos presente el vuelco que el Señor ha hecho en nuestras vidas? Somos conscientes que no había manera de pagar al Señor nuestra deuda?

Hoy quisiera llevarte hacer una operación matemática sencilla…
Sabemos que un denario era el pago común de un día de trabajo, sin embargo, según investigaciones, un talento equivalía aproximadamente a 6000 denarios, es decir, 6 mil días de trabajo.
Es impresionante que en esta historia de la Palabra, el Señor perdona una deuda de 10.000 talentos!
Haber multipliquemos: 10.000 talentos por  6.000 denarios = 60’000.000 denarios, es decir,  60 millones de días de trabajo le debía este hombre a su Señor!!

Hemos pensado ¿Cuál fue la deuda que nuestro Señor Jesucristo nos perdonó? 

Cuando no entendemos el precio ni somos conscientes de lo que Jesucristo ha hecho por nosotros es fácil juzgar, es fácil criticar, es fácil levantar nuestro dedo para dañar, es fácil ofender:
“Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.” (Mateo 18:28-30)

Por favor, nunca lo que alguien nos haga será mayor a lo que nosotros le hemos hecho al Maestro para tener que saldar nuestros pecados con precio de sangre!

Alguien nos ha hecho algo? Perdonémosle, Hemos hecho algo a alguien? Acerquémonos y pidámosle perdón.
Como decía en un inicio, detengámonos de nuestro afán, analicemos que ha hecho el Señor por nosotros, reconozcamos cuan bello y Grande es el Señor y cuan enorme a su sido su gracia y misericordia para con nosotros!  Y teniendo en cuenta esto, estemos dispuestos a perdonar, a levantar, a ayudar y a reconfortar como instrumentos útiles en las manos del Señor.

¿Hemos pensado cuantos talentos debíamos?

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿En el foso de los leones?

Sanidapp

¿En el foso de los leones?


Daniel 6:16
“Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.”




Una de las historias asombrosas contadas en la Palabra es la historia de Daniel en el foso de los leones. Daniel, un hombre que lastimosamente era flanco de personas que deseaban acusarle, callarle y destruirle sencillamente por hacer lo correcto y por su entrega a Dios.
Sabes... después que tu y yo tomamos la decisión de despojarnos del viejo hombre, vestirnos del nuevo hombre, renovarnos en el espíritu de nuestra mente … decidir seguir a Cristo y andar en Santidad (Efesios 4:22-24), el diablo va a querer usar de toda herramienta que tenga a su alcance para robarnos, matarnos y destruirnos (Juan 10:10a). 
¿Pero porque el diablo quiere hacernos esto? … Ok, 3 razones de tantas…
1. “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20): Cada vez que nos ve, él ve a quién lo expulsó (Ezequiel 28:12-15).
2. “los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación.” (Ezequiel 28:13b): Porque le recordamos lo que él era cada vez que alabamos al Rey de Reyes.
3. “¿Quién nos separará del amor de Cristo?” (Romanos 8:35): Porque cada vez que nos ve recuerda que Dios nos ama demasiado.


Daniel tenía claro esto, sabía que su socorro no venía del rey Dario. “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.” (Daniel 6:10). Es increíble que ante esas circunstancias que tu y yo pasamos día a día lo que debemos aprender hacer es “Dar gracias a Dios”.
¿Porque debemos dar gracias en los problemas? 
Porque “produce gozo y paciencia” (Santiago 1:2-3), porque “Dios viene a nuestro socorro” (Salmos 121:2), porque “cuando soy débil, entonces soy fuerte debido a que el poder del Señor se perfecciona en nuestras debilidades” (2 Corintios 12:9-10), porque “nos dice que no temamos que Él pelea por nosotros” (Deuteronomio 3:22)!
Daniel vivia confiado en el Señor, Daniel sabía que Dios siempre tiene el control, Daniel sabía que a pesar de cualquier edicto Dios siempre tiene la última Palabra!
Ya conocemos el resto de la historia… Daniel fue librado por el Señor y aquellos que tramaban maldad perecieron en las garras de los leones… (Daniel 6:22-24)

Tal como dice la Palabra de Dios… “He aquí, el impío concibió maldad, Se preñó de iniquidad, Y dio a luz engaño. Pozo ha cavado, y lo ha ahondado; Y en el hoyo que hizo caerá. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, Y su agravio caerá sobre su propia coronilla.” (Salmos 7:14-16)

¿Te encuentras en el foso de los leones? Vamos no sueltes tu Fe, mantente en integridad y santidad, no temas, da gracias a Dios y espera y confía en Él… Que Él no deja al justo desamparado (Salmos 37:25)!

"Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente…” (Daniel 6:22)

¿En el foso de los leones?

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Somos de los que decimos: Por fin... Ya tengo tarjeta de crédito!?

Sanidapp

¿Somos de los que decimos:: "Por fin... Ya tengo tarjeta de crédito!"?


Lucas 16: 11-12
“Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?”



Lastimosamente, la falta de criterio, paciencia, el caer en el consumismo y el famoso movimiento “Lo quiero para ya” hace que erremos muchas veces, sumergiéndonos en deudas y no solo eso... nuestros hijos terminan pagando las consecuencias.
Desde mucho pero mucho tiempo los bancos han creado la estrategia del “Compre ahora y nos paga después”, incluso, vemos hasta modalidades donde a los jóvenes les es permitido que posean una tarjeta de crédito! 
Mucha gente se alegra y se goza cuando reciben una tarjeta de crédito, la creen la panacea de las bendiciones! 
“porque si no tienes con qué pagar, te quitarán hasta la cama en que duermes.” (Proverbios 22:27 NVI)

Sabes? Dios ha sido tan bueno que no solamente nos creó, nos salvó y nos dio vida eterna, sino que nos dotó de un gran equipamiento (dones y talentos), el cual lo usamos diariamente y ni cuenta nos damos.
Dios nos pensó libres, ganadores, victoriosos, siendo cabeza y no cola!
Pero que triste es que teniendo la Palabra de Dios en nuestras manos queramos pasar mejor a la vergüenza y el oprobio por no administrar bien nuestras finanzas y que otro nos enseñoreé.
Veamos unos versículos para reflexionar un poco acerca del manejo de nuestras finanzas y empezar a salir poco a poco de la mala administración de nuestros bienes:

1. Diezmamos, ofrendamos?: Primero obediencia! “Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas. Así tus graneros se llenarán a reventar y tus bodegas rebosarán de vino nuevo.” (Proverbios 3:9-10), “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.” (Malaquías 3:10-12)
2. Nos gusta ahorrar?: “El dinero mal habido pronto se acaba; quien ahorra, poco a poco se enriquece.” (Proverbios 13:11 NVI).
3. Gastamos más de lo que ganamos?: Lo primero que vemos, lo primero que queremos comprar! Y no medimos cuanto dinero tenemos! “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación.” (Proverbios 15:16), “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (Lucas 12:15)
4. Primero pagamos lo que debemos?: “Los malvados piden prestado y no pagan…” (Salmos 37:21a), “Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.” (Romanos 13:7-8).
5. Que plan tenemos para salir de las deudas? Sino lo hay entonces…: “...los deudores son esclavos de sus acreedores.” (Proverbios 22:7b NVI)

¿Cuál es nuestra verdadera motivación para tener una tarjeta de crédito? ¿Para cuando tenemos pensado salir de ellas? ¿Existe algún plan?
"¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, No teniendo entendimiento?" (Proverbios 17:16)
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” (Oseas 4:6a)
¿En donde está nuestra confianza... En el que dice "Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos." o somos de los que decimos: "Por fin... Ya tengo tarjeta de crédito!" ? 

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Servirá de algo esforzarnos?

Sanidapp

¿Servirá de algo esforzarnos?


Josué 1:7-9
“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” 



Esforzarnos es trabajar más con nuestro estado físico, mental o moral para conseguir algo.
Todos tenemos metas, sueños, anhelos, proyectos… Lastimosamente nuestra sociedad o medios de comunicación nos bombardean constantemente de que no necesitamos no más que un mínimo esfuerzo para conseguirlas. Por poner ejemplos…“Compra esto y en tan sólo dos semanas lograrás...”, “Ven y adquiere con nosotros tarjetas de crédito”, “Necesitas dinero? Ven aquí”… ¿Tendrá algún valor algo por lo cual no nos esforzamos?  
El esfuerzo no da lugar a la pereza “Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo;  Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza como hombre armado.” (Proverbios 6:9-11), el esfuerzo no da lugar al pesimismo ni el miedo “¿A dónde subiremos? Nuestros hermanos han atemorizado nuestro corazón, diciendo: Este pueblo es mayor y más alto que nosotros, las ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo; y también vimos allí a los hijos de Anac.” (Deuteronomio 1:28), el esfuerzo no da lugar a perder el norte “incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe. Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entremetidas, hablando lo que no debieran.” (1 Timoteo 5:12-13)…
¿Entonces qué requiere el esfuerzo?
El esfuerzo siempre requiere de:
1. Dios: “Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.” (Proverbios 16:3), Recordemos que “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” (Isaías 43:2)… Si vamos con Dios, no tenemos porque temer, sigamos enfocados “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31)
2. Trabajo:  “En toda labor hay fruto; Mas las vanas palabras de los labios empobrecen.” (Proverbios 14:23) “Porque él pagará al hombre según su obra, Y le retribuirá conforme a su camino.” (Job 34:11)
3. Actitud: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” (Colosenses 3:23-24)… “hacedlo de corazón”, es decir, con pasión, con entrega, de buena gana!
4. Diligencia: “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.” (Proverbios 13:4)
5. Sacrificio: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:5-8)… Vamos, una milla mas!
6. Fe: Aún no lo vemos, pero seguimos trabajando en ello… “No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fuí también alcanzado de Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante, Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:12-14)

De pronto diremos: “Pero… ya estoy cansado” … “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” (Isaías 40:29-31)
¿Problemas matrimoniales? ¿Deudas? ¿Sin empleo? ¿En la ruina? ¿Problemas con los hijos? ¿Escasez?
Es posible salir de ellos si vamos de la mano del Señor, confiamos en Él y nos esforzamos!
Vamos que si podemos lograrlo! Animémonos, volvamos a levantarnos y esforcémonos que “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:13) y además ha dicho que “... he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”(Mateo 28:20b)

¿Que nos parece? ¿Servirá de algo esforzarnos? Hagamos la prueba!

Y no olvidemos que... hasta para entrar por la puerta angosta necesitamos esforzarnos “Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.” (Lucas 13:24)


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Cargado y cansado? Entrega tus cargas al Señor y descansa en Él

Sanidapp

¿Cargado y cansado? Entrega tus cargas al Señor y descansa en Él


Mateo 11:28-30
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” 



En nuestro diario vivir es común que empecemos con una gran motivación para emprender algo, sin embargo, tarde que temprano el afán y las preocupaciones nos van venciendo hasta terminar bien cargados y cansados, unos otros les produce pensamientos de impotencia y otros hasta pensamientos de suicidio.
La mayoría de nosotros recibimos Palabra de Dios que nos alientan y nos ayudan a ver los problemas desde otra perspectiva, sin embargo, nos pasa como la parábola del sembrador:
“Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” (Mateo 13:18-22)
¿Ha servido de algo decir: “Señor, yo lo hago”, “Señor, yo lo manejo”? ¿Hemos ganado algo?
“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:25-34)
El afán, la ansiedad, el estrés y la preocupación producen en nosotros cargas tan pesadas que solo nos llevan de la desesperación o al borde de la locura. Sin dinero? deudas? sin comida? sin empleo? ingresos muy pocos?
Tranquilo, El Señor está aquí mañana, noche o en cualquier día del año… Él esta esperando que confiemos en Él… por ello Dios nos anima a que:
1. Le comentemos que nos preocupa al Señor en oración: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6)
2. Confiemos en el Señor y Él hará: “Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.” (Salmos 37:3-11)
3. Nos tranquilicemos que Él tiene todo bajo control: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” (1 Pedro 5:7)
y por favor 4. Entrégale tus cargas al Señor, Él siempre sabe que hacer: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:28-30)

¿Podemos orar, confiar, tranquilizarnos y darles neustras cargas al Señor hoy?
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” (Isaías 41:13)
Por favor, no esperemos que sea demasiado tarde…
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16)


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

¿Empobreciéndote?

Sanidapp

¿Empobreciéndote?


Hageo 1:5-7
“Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”



Deudas, pagando prestamos eternos, sumergido en tarjetas de crédito, impulsivo en las compras, gastando mas de la cuenta, pagando tarjetas de crédito con otra tarjeta de crédito, refinanciando tarjetas por los siglos y los siglos.
“Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.” (2 Pedro 2:19-20)
Día a día vemos como llegan a empobrecer más y más familias, causando muchísimos conflictos familiares, se enferman dada la situación, no tienen bienestar familiar… Y lo mas deplorable es ver que una familia resulte dividida porque el rey y señor de un hogar resultó ser el dinero y no el Señor. 
¿Antes de efectuar las anteriores, donde está el preguntarle a Dios que debemos hacer?
Definitivamente, “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” (Mateo 6:24)
El empobrecimiento llega a nuestras vidas por la carencia de dirección del Señor en nuestras vidas para tomar buenas decisiones. Y no porque el Señor no lo anhele, es sencillamente porque pensamos y creemos que todo lo sabemos. “Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” (Hageo 1:5)
¿Existirá algunos pasos para enriquecer y dejar de empobrecer? Veamos:
1. Aceptemos al Señor como centro de nuestras vidas… Anhelemos su Gobierno!: ¿Cuanto tiempo hemos llevado el timón de nuestras vidas y cada vez andamos peor? “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9)
2. Leamos la Biblia: ¿Acaso la Palabra de Dios no esta repleta de promesas? “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” (Josué 1:8)
3. Cerremos nuestros oídos a lo que dice el mundo y escuchemos y pongamos por obra las recomendaciones del Sabio por excelencia: ¿Acaso hemos obtenido algún cambio por hacer lo que el mundo nos ha recomendado?... “Y tú volverás, y oirás la voz de Jehová, y pondrás por obra todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.” (Deuteronomio 30:8-10)
4. Ahora sí… Salgamos de las deudas: No mas adquirir cosas como si tuviéramos el dinero… Esto se acabó! Ojo! “Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada” (Proverbios 13:7a) Abstengamonos de gastar, hagamos el sacrificio, organicemos cada deuda de menor a mayor y creemos un plan de ir pagando cada una. Recordemos que es mandato que debemos “Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.” (Romanos 13:7-8). Mucho cuidado! No pasemos por impíos “El impío toma prestado, y no paga” (Salmos 37:21a)
5. Ahorremos!!: Salir de las deudas no es el éxito. No es tiempo de nuevamente gastar. “Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.” (Proverbios 6:8)… “Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.” (2 Corintios 9:10-11) 
6. “Dinero, ve a trabajar!”: Es hora de invertir! “Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa.” (Proverbios 24:27), “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás. Reparte a siete, y aun a ocho; porque no sabes el mal que vendrá sobre la tierra.” (Eclesiastés 11:1-2) ¿Nos vamos a comer la semilla que Dios nos da o la vamos a sembrar?
7. Demos Gracias a Dios y no apartemos nuestros ojos: “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35), así que “El que da al pobre no tendrá pobreza; Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.” (Proverbios 28:27)

Pero sobre todo no olvidemos que definitivamente “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.” (Proverbios 10:22)


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

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