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¿A quién exhibió públicamente Jesús?

Sanidapp

¿A quién exhibió públicamente Jesús?


Colosenses 2:13-15
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”




Muchos desconocemos a ciencia cierta que fue lo que sucedió en la cruz del calvario. La Palabra de Dios nos enseña que Jesús tenía bien claro lo que iba hacer. Jesús conocía que su pelea no era contra nosotros, por ello “… Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34a), Jesús sabía que “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23), por ello justo antes de ir a su crucifixión decía “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado. Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” (Juan 12:27-32)
Jesús sabía que para poder redimirnos debía exponerse! Primero participando también de carne y sangre...
“Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.” (Hebreos 2:14-15)
Y segundo haciéndose maldición por nosotros...
“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero , para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu.” (Gálatas 3:13-14) porque “Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero, no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.” (Deuteronomio 21:22-23)
“y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses 2:8) luego “ y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15:4) 
Es aquí cuando “ a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” (Colosenses 2:13-15)
Así es! A todo lo que nos condenaba, nos acusaba, nos sometía y pensábamos que nadie nos ayudaría… Esos principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de este siglo, huestes espirituales de maldad y Satanás (Efesios 6:12), Jesús mismo los despojó, exhibió y triunfó sobre ellos!
Además llevó cautiva la cautividad! “Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.” (Efesios 4:7-10)
Vino a deshacer las obras del diablo! “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.” (1 Juan 3:7-8)
Y por si fuera poco...
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:9-11)

¿El enemigo nos acusa? ¿El enemigo nos señala? ¿El enemigo nos quiere someter?
Recordemos que Cristo nos confirió autoridad “y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor” (Efesios 3:9-11)

¿A quién exhibió públicamente Jesús?

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

La Palabra de Dios… ¿nuestra espada?

Sanidapp

La Palabra de Dios... ¿nuestra espada?



Efesios 6:17
“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” 






A lo largo de la historia, hemos leído como todo personaje histórico que militaba siempre tuvo un enemigo y una relación directa con un arma. 
Y no somos no somos la excepción… Luego que decidimos aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador se nos dan instrucciones precisas mediante la Palabra de Dios de cómo debemos militar… Esto es porque tenemos 3 enemigos en común:
1. Satanás: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.” (1 Pedro 8-9)
2. La carne: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” (Gálatas 5:17-21)
3. El mundo: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” (Juan 15:18-19)
Así que… ¿Con que peleamos? ¿Cuál es nuestra arma?
La respuesta se encuentra en Efesios 6:17 “… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”… Así es! “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12).
¿La Biblia? “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Juan 20:30-31)

Hurgando un poco en la historia, el ejército romano fue un tan temible por su manera de ataque, organización y a que tenían varias armas… sin embargo a lo que más temían sus enemigos era a “gladius”, una espada aproximadamente 45 a 65 cm. Esta era una espada de acero de 2 filos y estaba diseñada para un ataque certero, rápido y eficaz. Y no solo eso… el romano podía meter y sacar su gladius en su contrincante varias veces de manera rápida! Pero había un precio… el romano debía mandarla afilar y constantemente practicar con ella! 
Así que, con la Palabra de Dios tenemos afilado nuestro discernimiento… “!!Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. !!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:97-105)
El adiestrarnos en ella nos hará evitarnos tantos dolores de cabeza, nuestros ataques serán más efectivos al enemigo, haremos prosperar nuestro camino  y todo nos saldrá bien… “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” (Josué 1:7-8) 
Usándola sabremos cómo resistir al diablo! “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” (Santiago 4:7)
Y por si fuera poco, es el arma que usamos para libertar al cautivo de las garras del enemigo! “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2 Timoteo 4:1-5)

¿Nuestra gladius está afilada? ¿Hemos practicado con ella? El actuar a la liguera sería demasiado arriesgado y necio!

Y nunca olvidemos que neusra espada no es para condenar al hermano sino para edificarlo! “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)

Vamos guerreros! Meditemos en la Palabra, adiestrémonos en ella y nuca olvidemos que “Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.” (Isaías 54:17)

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

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