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¿Aún pensando que puedo encubrir mi pecado de Dios?

Sanidapp

¿Aún pensando que puedo encubrir mi pecado de Dios?


Job 34:21
“Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, Y ve todos sus pasos.”

“Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; 
ni escondido, que no haya de salir a luz."
(Marcos 4:22)




Seguramente muchos jugamos a las escondidas cuando éramos pequeños, y nos reíamos cuando quien nos buscaba pasaba cerca donde estábamos y no lograba hallarnos. Decíamos ¡Que gran escondite, sin duda alguna para la próxima nos volveremos a esconder ahí!.
Hoy por hoy, la mayoría de nosotros continuamos jugando a las escondidas con nuestro pecado. Solemos pensar que nadie nos está viendo y que Dios nunca se percatará de lo que hagamos… Olvidamos que “Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos.” (Proverbios 15:3) “Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga.” (Marcos 4:22-23)

¿Viajar a un lugar remoto para hacer cuanto se nos venga en gana dado que nadie nos conoce? ¿Manteniendo una relación con un amante de manera “prudente” para que nadie se de cuenta? ¿Robando en nuestra empresa? ¿Diciendo mentiras? ¿Doble vida? ¿Doble moral? 
"Oh! Que bien lo hacemos! Nadie se dará cuenta!”
Que necios e ingenuos somos al pensar de esta manera… Nada, absolutamente nada puede ocultarse a los ojos del Señor! “¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?” (Jeremías 23:23-24)
Ciertamente todo lo que hacemos tiene unas consecuencias! “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gálatas 6:7-8)… A Dios no lo podemos engañar aparentándole porque “Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.” (Jeremías 17:10)… Estamos desnudos ante sus ojos! “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.” (Hebreos 4:13)

Dado que ya sabemos que Dios lo ve todo, más bien veamos según la Palabra que consecuencias acarrea el seguir practicando el pecado y creer que nadie nos ve:
1. Nos apartamos de Dios y nos apresuramos a nuestra destrucción: “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad. Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová.” (Salmos 5:4-6)
2. Nos convertimos en enemigos de Dios: “!!Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente? Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.” (Santiago 4:4-6)
3. Perdemos el favor de Dios: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.” (Isaías 59:2)… ¿Trabajo, finanzas, negocios?
4. No tenemos paz: “No hay paz para los malos, dijo Jehová.” (Isaías 48:22) “Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.” (Salmos 51:3)
5. Cada vez de mal en peor: “El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan.” (Proverbios 4:19)
6. Mi familia: “El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa.” (Proverbios 17:13), “Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !!Jehová! !!Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.” (Éxodo 34:6-7)

¿Valdrá la pena recibir esas consecuencias?

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19)

¿Aún pensando que puedo encubrir mi pecado de Dios? (Deuteronomio 28)


Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

La Palabra de Dios… ¿nuestra espada?

Sanidapp

La Palabra de Dios... ¿nuestra espada?



Efesios 6:17
“Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” 






A lo largo de la historia, hemos leído como todo personaje histórico que militaba siempre tuvo un enemigo y una relación directa con un arma. 
Y no somos no somos la excepción… Luego que decidimos aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador se nos dan instrucciones precisas mediante la Palabra de Dios de cómo debemos militar… Esto es porque tenemos 3 enemigos en común:
1. Satanás: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.” (1 Pedro 8-9)
2. La carne: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” (Gálatas 5:17-21)
3. El mundo: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” (Juan 15:18-19)
Así que… ¿Con que peleamos? ¿Cuál es nuestra arma?
La respuesta se encuentra en Efesios 6:17 “… y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”… Así es! “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12).
¿La Biblia? “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Juan 20:30-31)

Hurgando un poco en la historia, el ejército romano fue un tan temible por su manera de ataque, organización y a que tenían varias armas… sin embargo a lo que más temían sus enemigos era a “gladius”, una espada aproximadamente 45 a 65 cm. Esta era una espada de acero de 2 filos y estaba diseñada para un ataque certero, rápido y eficaz. Y no solo eso… el romano podía meter y sacar su gladius en su contrincante varias veces de manera rápida! Pero había un precio… el romano debía mandarla afilar y constantemente practicar con ella! 
Así que, con la Palabra de Dios tenemos afilado nuestro discernimiento… “!!Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste. !!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:97-105)
El adiestrarnos en ella nos hará evitarnos tantos dolores de cabeza, nuestros ataques serán más efectivos al enemigo, haremos prosperar nuestro camino  y todo nos saldrá bien… “Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” (Josué 1:7-8) 
Usándola sabremos cómo resistir al diablo! “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” (Santiago 4:7)
Y por si fuera poco, es el arma que usamos para libertar al cautivo de las garras del enemigo! “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.” (2 Timoteo 4:1-5)

¿Nuestra gladius está afilada? ¿Hemos practicado con ella? El actuar a la liguera sería demasiado arriesgado y necio!

Y nunca olvidemos que neusra espada no es para condenar al hermano sino para edificarlo! “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)

Vamos guerreros! Meditemos en la Palabra, adiestrémonos en ella y nuca olvidemos que “Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.” (Isaías 54:17)

Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!

Roldan Ortiz Molinares

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