¿Menospreciaremos el consejo de Papá?
2 Crónicas 10:8-11
'Mas él, dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio. Y les dijo: ¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminuye nuestra carga. Así les dirás: Mi dedo más pequeño es más grueso que los lomos de mi padre. Así que, si mi padre os cargó de yugo pesado, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones.'
Toda decisión repercute siempre a unas buenas o malas consecuencias. Por ello, ¿Cuál es la fuente que tenemos para tomar consejo?
¿El Señor, un amigo, o simplemente el primero que nos diga algo?
Tengamos en cuenta que cada vez que desechamos el consejo de Dios para nuestras vidas terminamos pasando problemas donde rara vez podemos resarcirnos.
La Palabra nos enseña que:
'Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.' (Proverbios 10:17)
Debemos aprender a guardar la instrucción y esto es sólo posible andando en el temor del Señor:
'Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.' (Job 28:28)
Pero es de sabios que cuando no sabemos que hacer busquemos del Señor y de ser posible, de aquél hermano caracterizado por su buen testimonio y temor en el Señor debido a que:
'Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.' (Proverbios 11:14)
Ahora, si el consejo es bueno, no sólo debemos ser oidores, sino ponerlo por obra:
'Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.' (Proverbios 19:20)
Este consejo e instrucción debe estar alineado con la voluntad del Señor, pues sólo a Él agradamos:
'Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.' (Gálatas 1:10)
¿Menospreciaremos el consejo de Dios, menospreciaremos el consejo que viene de parte de Dios hoy, o lo aceptaremos?
'Mas él, dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio. Y les dijo: ¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros? Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminuye nuestra carga. Así les dirás: Mi dedo más pequeño es más grueso que los lomos de mi padre. Así que, si mi padre os cargó de yugo pesado, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones.'
Toda decisión repercute siempre a unas buenas o malas consecuencias. Por ello, ¿Cuál es la fuente que tenemos para tomar consejo?
¿El Señor, un amigo, o simplemente el primero que nos diga algo?
Tengamos en cuenta que cada vez que desechamos el consejo de Dios para nuestras vidas terminamos pasando problemas donde rara vez podemos resarcirnos.
La Palabra nos enseña que:
'Camino a la vida es guardar la instrucción; Pero quien desecha la reprensión, yerra.' (Proverbios 10:17)
Debemos aprender a guardar la instrucción y esto es sólo posible andando en el temor del Señor:
'Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia.' (Job 28:28)
Pero es de sabios que cuando no sabemos que hacer busquemos del Señor y de ser posible, de aquél hermano caracterizado por su buen testimonio y temor en el Señor debido a que:
'Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.' (Proverbios 11:14)
Ahora, si el consejo es bueno, no sólo debemos ser oidores, sino ponerlo por obra:
'Escucha el consejo, y recibe la corrección, Para que seas sabio en tu vejez.' (Proverbios 19:20)
Este consejo e instrucción debe estar alineado con la voluntad del Señor, pues sólo a Él agradamos:
'Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.' (Gálatas 1:10)
¿Menospreciaremos el consejo de Dios, menospreciaremos el consejo que viene de parte de Dios hoy, o lo aceptaremos?


0 Comments :
Publicar un comentario