¿Un espíritu inmundo que hace?
Mateo 12:43-45
“Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.”
La palabra espíritu proviene del latín espíritus que significa respiro o aliento.
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7)… La Palabra nos enseña que todos nosotros estamos conformados por:
1. Un cuerpo: “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.” (2 Corintios 5:1), “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” (1 Corintios 6:19-20)
2. Alma: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.” (Salmos 103:1-2), “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Tesalonisenses 5:23)
3. Espíritu: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.” (Proverbios 20:27), “Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él…” (Zacarías 12:1), “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” (Juan 6:63), “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.” (Romanos 7:22-23)
Resumiendo de lo anterior, con el cuerpo tenemos contacto con el mundo físico, el alma la personalidad del hombre y el espíritu nuestro hombre interior. El cuerpo sin espíritu carece de vida y el espíritu guía al cuerpo mediante el alma.
Sin embargo, la Palabra de Dios hace claridad que existen también espíritus inmundos…
“Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: !!Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios. Pero Jesús le reprendió, diciendo: !!Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.” (Marcos 1:23-26), “Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; así que había gran gozo en aquella ciudad.” (Hechos 8:7-8), “Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados.” (Hechos 5:16)…
Ya sabemos que el espíritu que Dios nos dio guía el cuerpo para bien mediante el alma, cosa contraria a lo que hace un espíritu inmundo, lo guía para mal.
Mateo 12:43-45… Un espíritu inmundo nos mantiene cautivos…
“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.” (2 Corintios 3:17)
“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1:6-7) … Pero Jesucristo al verter su sangre sobre nosotros nos hace limpios de todo pecado, el espíritu inmundo es echado de nuestras vidas dado que ahora gobierna Cristo (Gálatas 2:20) y mora en nosotros el Espíritu Santo (1 Corintios 3:16)…
“Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.” (1 Corintios 15:1-2)… así es, si no retenemos la Palabra, estamos perdiendo el tiempo, “Como perro que vuelve a su vómito, Así es el necio que repite su necedad.” (Proverbios 26:11)… Pero uno que no pierde el tiempo es el espíritu inmundo, dado que él vuelve a nuestra vida y “la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.” (Mateo 12:44-45)
Así que...
“... qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre,Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. “ (2 Corintios 6:15-18)
¿Será que vale la pena que un espíritu inmundo nos gobierne? ¿Será que vale la pena ser un templo de inmundicia?
Que decidimos: Espíritu Santo o espíritus inmundos (Llegan 7 peores)?
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| "Así que , si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres." (Juan 8:36) |



Certero mensaje
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