Nuestro corazón... ¿Es inconstante?
Ezequiel 16:30-32
“!!Cuán inconstante es tu corazón, dice Jehová el Señor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada, edificando tus lugares altos en toda cabeza de camino, y haciendo tus altares en todas las plazas! Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga, sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.”
Una ramera desvergonzada es una mujer que habla, obra y actúa sin vergüenza seduciendo o dejándose seducir de manera que toma placer con cuanto hombre conoce dejando de lado su autoestima y su pudor. El Señor habla así a todos aquellos que su corazón se torna a “lo que más le convenga en el momento” dando rienda suelta a sus deseos y naturaleza pecaminosa “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” (Gálatas 5:19-21)
Pero, ¿cuál es la razón de aceptar a Cristo como Señor y Salvador para luego vivir desvergonzados en el pecado como una ramera desvergonzada?
Inconstancia? “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” (Santiago 1:8)
“Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1:6-7)
No podemos tomar la gran Salvación que nos ha sido entregada para andar jugando…
“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12)
¿Diremos acaso: “Pero es que no me puedo resistir ni controlar... el pecado me seduce y me atrapa”?
“Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.” (2 Pedro 2:21-22)
Esto no puede ser porque “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Corintios 5:17), además “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)
¿Entonces que pasa? Siendo mas oidores y no hacedores?
“Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” (Santiago 1:23-25)
Por favor, que no nos hallen y nos digan “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.” (Apocalipsis 3:15-16)
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” (Gálatas 6:7-8) y definitivamente “!!Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos 10:31)
Entonces … ¿Como ramera desvergonzada o como hijo de Rey?
Dios te bendiga y que tengas un excelente día en Cristo Jesús!


0 Comments :
Publicar un comentario